Éste debe ser el post más corto de este blog. Corrijo: este SERÁ el post más corto del blog. Mientras, quédense con “Trees”, de Pulp. Un video tan gratuito como esta anotación.

Éste debe ser el post más corto de este blog. Corrijo: este SERÁ el post más corto del blog. Mientras, quédense con “Trees”, de Pulp. Un video tan gratuito como esta anotación.


Por estos lares, desde hace cuatro años, vienen celebrándose expos de cosplayers, que logran juntar en un solo sitio a toda la otakés de Mazatlán, sobre todo para presenciar la pasarela del cosplay, que son como la crema y nata de la frikada. Fui con la intención de aprovisionarme de fotos y hacer un superpost sobre el absurdo y la enajenación, sobre como esta masa de gente sin nada mejor que hacer va a este tipo de eventos con el fin de aprovisionarse de mercancía y encontrarse con aquellos que comparten el anime – manga como interés y Japón en general como fetiche (solo los clavados), pero, después de pedirle con toda la cortesía del mundo a un cosplayer si me regalaba una foto y que éste no sólo aceptara, sino que pone su mejor pose, me di cuenta que simplemente no podía. Mis amigos me dijeron que era porque estaba allí entre ellos, y en ese momento no podía, pero después (por ejemplo hoy), cuando saliera de ese nido de ñoñéz, le encontraría el WTF al asunto y me inspiraría. Pero es hora de que eso no pasa. El otaku que enterré dentro de mí, que yace roto y desperdigado en mil pedazos, pero sobre todo mi sentido de empatía, me lo impiden. El Pepe Grillo que me habla al oído y me dice que queme las cosas también me aclara que ellos también son personas, personas que disfrutan lo que hacen de una forma que jamás podré comprender, partícipes de un sentimiento de grupo que nunca podré experimentar, tan fuerte que es capaz de hacer sentir raro a alguien completamente normal. Y todavía sigo en shock por lo que me dijo mi tía cuando vio las fotos de todos los disfrazados y maquillados: “Hubieras ido vestido tú también” Si mi tía ve con buenos ojos algo, no debe ser algo tan malo.
Por suerte para ustedes, que buscan reírse un rato con las fotos del Supremo Kaiosama y el cast de Naruto, habrá oportunidad de ello. Bueno, en realidad no, porque prometí a una amiga que no iba a subirlas, y entendí que debía aplicar el mismo criterio para todos. Además, Mazatlán es un lugar pequeño, y aunque es costumbre añeja que solo las mismas tres personas lean mis desvaríos, basta una sola voz que denuncie un ultraje hacia tan sano pasatiempo como para que me sea imposible volver a poner un pie en un lugar público, so pena de ser considerado la escoria de la escoria: un friki troll. El problema es que siento quiero y odio a la vez al anime y por extensión a todo lo que se relacione con él. Siento cariño por aquella parte de mi vida, mas me alegro de no haber caído en el pozo del ser otaku. Este fue el post del cariño. El filósofo flaidgrodiano ultra-reaccionario Rufus Lepzdermann se encargará del odio, y es por eso que dejo el tema por hoy. Si quieren de verdad oír lo que tiene que decir, sólo háganlo saber. Si no, pues no hay problema: El camarada Lepzdermann hará su aparición triunfal en otra ocasión, y les pasaré un link a Flickr con todas las fotos. Por su atención gracias.

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No quedó muy coherente, ni largo, ni espectacular, pero es algo. Fue lo que se iba ocurriendo así que no me digan nada. Por cierto, si se fijan en la fotito de la parte superior, es un bonito disco extraño. Los discos raros vuelven a Flaigrod, con todo su diseño raro, sus nombres increíbles y su extraña habilidad inspiradora. Quería convertir esto en sección, pero por una cosa u otra no pude concretar. Ahora esperen verlos más seguido, al igual que más posts!

Soy malo para los nombres. Me gusta escribir y eso es malo porque siempre mis personajes acaban siendo “él” o “aquella sombra de mayo”. En peores casos “K***”. Para evitar eso, acudo a los inventos lingüísticos. Hubo una vez en que quería (de hecho sigo queriendo) hacer una historia ambientada en la guerra fría, pero no me agradaba la idea de usar a la URSS y a EEUU como tales, porque no sé nada acerca de cómo eran dichos países en ese periodo de la historia. De EEUU es fácil investigar, mientras que de la URSS no tanto. Además, eso no me iba a permitir usar ideas locas o chistosas, porque las sentiría artificiales. Así que la solución fue crear un mundo ficticio, con potencias inventadas y una línea temporal diferente. Así podía hacer a un fascismo – socialismo que siempre quise ver en este cuentito en particular. El problema ahora era el nombre. Cómo en un principio me iba a dedicar al lado rojo, o sea a la Simi – URSS, le puse más atención. La cadena de razonamiento fue:
Entonces, fonético sería fláigrod, o en el AFI:
Si alguien es lingüista, corríjame si estoy mal
Fue fácil recordar el nombre a partir de ese momento. Y como ese es mi mundito al que le tengo más cariño, lo tenía que usar. Ahora, uso a veces el alemán porque se me hace un idioma con un sonido muy chistoso, pero intimidante, y porque no tengo ni idea cómo suena el ruso. Además, una mezcla entre los nazis y el socialismo de Stalin son mi prototipo de villano político (y perfecto), y en esta historia funciona bien ese revoltijo sin sentido, porque el totalitarismo es un absurdo. Por eso también uno las palabras o invento otras, siempre pensando en esa fantasía tenebrosa, que espero algún día darle forma definitiva (en libro o cómic, no en partido político).
¿Ya está explicado? Pues si es así, quiero dar las gracias a T3mo por el premio al blog solidario. Como no me visitan más de tres personas, no puedo repartir el premio como se supone debo hacerlo. Por acá mis amigos de carne y hueso no son afectos al blog, sino al Fotolog. Sería bueno convencerlos. ¿El trofeo? Aquí está:


¿A quién puede no gustarle RoboCop? Se trata de un cyborg-ex policía muerto que mata a los criminales con lujo de violencia y estilo en una ciudad que se está cayendo a pedazos violentamente, con una megacorporación que es prácticamente dueña de la violenta ciudad de Detroit. Desenfunda su pistola de la pierna, memoriza los objetivos y empieza a dispararles sin ver posando. Es algo que un niño de diez años no olvida fácilmente. La dos se supone no es tan buena, pero tiene sus momentos: un robot drogadicto que tiene como base el cerebro y médula espinal de un anarcotraficante, un niño gangster, y RoboCop convertido en un ponente de Centro de Integración Juvenil, luego descuartizado, y al final se da de toques con un transformador para quitarse el lavado de cerebro. Y en estos días nos tenemos que tragar a los Transformers…
* Alien
Conocí a Alien antes que a Bambi (y de hecho, todavía no lo conozco). Una nave, con siete pasajeros, luego ocho por culpa de un idiota que ve donde no debe. “En el espacio, nadie oirá tus gritos”. No se, pero me gusta la frase. Creo que todos ya han visto esta joya, y si me preguntan cuál es mi escena favorita, es esta:
Mientras tanto, en este 2007 del neomoral siglo XXI, el único cuento de parásitos es Spiderman 3…
* Drácula, de Bram Stoker
El recuerdo de una escena de película más antiguo que tengo es al conde Drácula rejuvenecido caminando por Londres, cuando se encuentra con Mina. Me topé con esto cuando todavía vivía en Tijuana, hace muchos, muchos años, mucho antes de que viera Aladino. Drácula cortándose la lengua, el castillo lúgubre, el doctor Van Hellsing, Drácula escurriéndose al convertirse en ratas… memorable. Hasta sale en los Simpson. Y en estos días, lo único que podemos ver de aventuras en el pasado es Los Piratas del Caribe 3…
* El Demoledor
Stallone no es un buen actor, y esta no es una gran gran película, pero es divertida. Congelan al pobre de John Spartan en una criopoisión, y lo despiertan en un futuro donde nadie se toca, ni tiene sexo (“¿Intercambio de fluidos?”), ni usa sal (“La sal es mala, es ilegal”), donde no te permiten decir groserías (“Tiene una multa de un crédito por violar el estatuto de moralidad verbal”), donde la única persona que se acerca al habla del siglo XX lo habla todo mal (“Le dio al clavo justo”), y donde todos los restaurantes son Taco Bell. Ah, y el Gobernator ya fue presidente. Es de acción, pero para mí ya es de comedia. Y todavía me río.
* El Vengador del Futuro
Recuerdo que cuando me enteré que la filmaron en México me impresioné, y me dije a mi mismo que iría a ver si era así. Obviamente no lo es, pero es un dato interesante. Quién sabe porqué le pusieron así, pero recuerdo que la historia, cuando era un niño, me sorprendía, al igual que el hecho de que si estás en la superficie de Marte sin protección, sobrevivirás unos segundos antes de que la cabeza te estalle con la presión. Y de que alguien está sudando y te dice que solo es una imagen, debes matarlo. Al igual que con las señoras tartamudas, también tienen cabezas explosivas. Y si te ves en un video que no recuerdas que te hayan tomado, diciéndote a ti mismo que no eres tu, sino él, mejor no le hagas caso y sigue con tu vida. Recuerdos, recuerdos, recuerdos… Cuando la pasan (de hecho, cuando pasan todas estas películas) la veo y una sonrisa viene a mi rostro.
* Las Brujas
Esta película la ví antes que la de la Espada en la Piedra. Las brujas de Inglaterra quieren convertir a todos los niños en ratones con la fórmula 86, y un niño, cuya abuela le ha hablado de las brujas desde siempre, las descubre, pero lo convierten en ratón y ahora tiene que detener la conspiración. Es un guión sencillo, chistoso, y sin embargo, mejor que Eragon, y más interesante que Harry Potter. Ese bastardete tiene a Dumbledore y a Hogwarts de su parte y tiene poderes mágicos. El niño de esta historia es un méndigo ratón y no tiene más que a su abuela. Y de todas formas puede.
* STAR WARS!!!
Ya han corrido ríos de tinta de esta película, así que para no hacer el cuento más largo, diré que es el mejor cuento que he visto en toda la vida. Darte Vader era mi héroe. La Estrella de La Muerte era el mejor lugar del Universo, y no había nada que la igualara. Quería tener un TIE Fighter en la cochera, o ya de perdida un AT-AT. Caray, hasta me agradaban C-3PO y los Ewoks. Por eso, cuando vi la Amenaza Fantasma, me aburrí un poco, cuando le tocó el turno al Ataque de Los Clones me decepcionó y La Revancha de Los Sith pasó de panzazo. Recientemente, en una clase nos pidieron ir de superhéroes. Obviamente yo no iba a usar mallas, y me vestí de Jedi.
No se que tan buenas sean El Demoledor y el Vengador del Futuro (las otras cuatro sí lo son), pero se que si cualquiera de estas películas hubiera salido, digamos, ayer, hubiera sido un megatrancazo. A como está el cine ahora, está muy fácil hacer un blockbuster. Ahora, el proyecto de vacaciones va a ser ver estas películas en su idioma original, por lo menos las más importantes. Maldito 5, primero me engancha y luego tengo que ir a pagar.

Malas nuevas: mi nueva compu es muda, porque no he podido instalar el cochino driver de sonido. Buenas nuevas: ¡Es una compu! ¡Estoy escribiendo esto! Hay que ver lo bueno en lo malo. Malamente, lo que falta es algo bueno, pero que bueno que todavía no pasa nada malo, como un virus o que corten el Internet. ¡Hurra! Ahora quiero ser un buen chico, y dejar mis malos hábitos. Por eso instalé un reloj para que me marque cuando me pase de tiempo. Como no tengo sonido, hice un letrerito en C, para que me avisara. Lo malo es que uno de los malos hábitos que tengo es instalar cochinadas, como una distribución linux sin saber cómo funciona. Pero lo bueno es que me evitará malentendidos familiares (en casa todos los aparatos electrónicos y los cerebros se deben apagar a las 10:30 máximo). Total, es fin justifica los medios. ¿Por qué puse una frase así en un asunto tan trivial? Tal vez para parecer interesante.
Orgía de tests!
La ociosidad es mala. Me he pasado casi una hora contestando tests nerd. He aquí los resultados (en inglés):
No soy tan nerd. Algo para celebrar.
No soy un loser. Otra cosa para celebrar.
Soy “bonito listo” Estos extraños gringos. Este es un día memorable.
Obviamente mi concepto de celebración difiere del de la mayoría de las personas.
La verdad no supe bien qué significa este coeficiente de excentricidad. Hay un veititantos por ciento de tipos más locos que yo, y un cincuenta y ocho por ciento más cuerdos.
Halo? Puaj.
Me gustó el de Nerd, el de raro y el de tonto. Lo bueno es que no soy tonto. Por cierto, este es el post 41. Uno más, y les muestro… el sentido de la vida (¿qué, creían que les iba a mostrar algo por ser el post 41?). Es bueno estar de vuelta, y ganarle al timer!
