Archivos de la categoría ‘libros’

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Top 5 a las 5 – Libros inacabados

Abril 20, 2008

¿Quién no ha dejado un libro a medias ya sea por verse abrumado por las notas al pie, el estilo, la historia que no hace sentido o simplemente no le gustó? Es una pena cuando algo así pasa. De esto se trata el top de hoy. Dicen que el valor de una biblioteca no se mide por los libros que has leído, sino por los que te faltan de leer. Este, entonces, será un recuento de cosas valiosas.

No. 5.- Dios Emperador de Dune

Cuando salí del super (en serio, lo compré en un supermercado) con Dune bajo el brazo, sabía que me convertiría en una mejor persona. Y lo hizo: me disuadió de leer a Harry Potter. Tenía aquí una saga más increíble. Después de que lo terminé, seguí con el Mesías de Dune, y todo fue felicidad. Luego tendría que seguir Hijos de Dune, pero los hijos del averno del super no lo tenían. Es más, no lo encontré hasta hace unos dos años. Así que en ese momento tuve que hacer una decisión, y me seguí de largo con el cuarto volumen, pasándome el tercero. Al principio estaba muy entusiasmado: había algunos personajes a los que reconocía, y hasta en la introducción venía un resumen del volumen faltante. Todo apuntaba a que sería más felicidad la que me aguardaba, y que en unas semanas más iría al super por los dos que me faltaban. Pero algo pasó. Leto Atreides no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Dijo algunas cosas memorables, pero a la mitad me medio aburrí y lo puse a descansar un poco. Ese descanso ha durado cinco años. Ahora los libros de Dune, que esa temporada invadieron toda la ciudad (me imagino que asaltaron un trailer), no los encuentro por ningún lado. Demonios.

No. 4.- Los Miserables


Los Miserables es un libro muy ameno, muy fácil de leer (a mi gusto) y muy lindo en general. Lo que pesa aquí es la extensión. Es frustrante cuando vas a en la página 487 y todavía te falta la mitad. Dos veces he tratado de pasar de la mitad, y las dos veces he fallado. Mi error está en que la historia es muy sencilla (los personajes principales los cuentas con los dedos de las manos y la historia está pensada para que se quede grabada en la cabeza), lo que me permite empezar desde donde me quedé cuando quiera, pero mi orgullo me dice “no, empieza por la página 1”, y me canso por allí de la 500. De otra forma, ya hubiera sabido qué le pasó a Cossete y a Jean Valjean. Por lo menos, siempre me queda el ánime.

No. 3.- Adiós y Gracias por el pescado


No creo que en todo el mundo haya algo más chistoso que la Guía del viajero intergaláctico. El problema con que me encontré con sus secuelas es que todos los hechos, todos los nombres y todas las cosas parecen salidas de la nada. Sé que a muchos les gusta eso, no poder predecir lo que viene a continuación, y a mí me gusta también, pero aquí me parece que está usado en exceso. Demasiado. Es casi como si Douglas Adams hubiera tenido un montón de ideas, las hubiera escrito, y luego las hubiera revuelto en cualquier orden. Eso me hace pensar que la cosa no camina para ningún lado, y frustra a mi cerebro rígido y más clásico en lo que se respecta a las lecturas. Por eso no sé lo que pasa con Arthur Dent más allá de este libro, y creo que voy a seguir así un largo tiempo. Ya veo venir las cartas de odio.

No. 2.- Así Hablaba Zarathustra


Una de las reglas de oro del “manual del adolescente intelectualoide” dice:

XVI – Nietzsche es cool.

Deberé profundizar en ello en otra ocasión, pero el caso es que es así. A lo mejor es por la idea del superhombre, a lo mejor por la rebelión en forma de libro delirante, por la crítica al cristianismo (que siempre da un aire de superioridad al que la hace sin pensar) o porque son de dominio público y cuestan 30 pesos (unos 2.5 euros, para nuestros amigos europeos), el caso es que a los jóvenes que quieren pasar por pensadores les da por leer las obras de Nietzsche. El libro que escogí en mi racha de poser intelectual fue éste, tal vez porque no me atrevía a llegar con “El Anticristo” a mi casa, o porque había visto 2001: Odisea del espacio. El caso es que lo abrí, leí tres páginas y lo puse en la repisa, donde todavía esta. Y es que este libro es como una Biblia pero pagana o algo así. Ahora que lo pienso: si este libro habla del superhombre, entonces puede pasar como de superación personal. Con razón es tan popular

No. 1.- Ulises


Ulises es como el Necronomicón: todo mundo cree que es un mito, y el que lo lee se vuelve loco y miembro de una oscura secta de adoradores de un dios extraterrestre. Por mi propia salud mental (y porque resultaba bastante complicado), lo dejé en el capítulo 3. Es el único libro que necesita ser leído en trance místico aparte de la Biblia, ya que al estar escrito de forma que entras y sales de la mente de los personajes, luce más o menos así:


Diálogo entre Buck Mulligan y Stephen Dedalus

Una vista de Dublín al mediodía

Si por algún motivo cometes la estupidez de meterte con él, ten en cuenta algunas recomendaciones:

1.- Tener un amplio conocimiento de Dublín en 1902. Si es posible, pídele un DeLorean prestado a un vecino, y pasa allá una larga temporada.
2.- Es útil hacer contacto espiritual con James Joyce para aclarar los puntos oscuros. Procúrate una ouija o un médium.
3.- Indispensable tener a la mano un programa como Microsoft Visio o algún otro para hacer diagramas de flujo y mapas conceptuales. Esto impide que te pierdas en el maremoto de datos.
4.- Acondiciona tu área de lectura. Debe ser un lugar de preferencia cerrado, aislado de toda perturbación externa.
5.- La mejor técnica de lectura es pasar con el libro en la mente la mayor parte del tiempo, si no es que todo. Los pensamientos del lector de Ulises deben estar enfocados sólo en el libro. La vista también debe estar enfocada en él todo el tiempo: no se permite ni pestañear.

Ulises permanecerá en mi repisa como el bulto menos legible de mi colección, tal vez por décadas. Por ello, y por lo que dije al principio, es mi libro más valioso.

Hasta aquí por hoy. Pásense por los blogs de Albertini, Intramuros, Kalimero y Zark. Somos poquitos, así que sí les da tiempo. Y el tema del próximo domingo es Chucherías. (Sí, golosinas).

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Perlas Sci-Fi

Agosto 23, 2007

Este será un post demasiado intelectualoide. Quedan advertidos.

Para los robots que buscan frenéticamente en el Internet violaciones del copyright: soy dueño de copias físicas de todos estos libros, y estas copias físicas fueron adquiridas legalmente en locales establecidos. Menos mal que a los que postean pedacitos de libros no los tratan como a los que postean música.

“Ser un verdadero poeta es convertirse en Dios”
El maestro Martin Silenus, Hyperion, de Dan Simmons



“La violencia es el último recurso del incompetente”
“Procura ser claro, especialmente si tienes fama de ser sutil”
“Nunca permitas que el sentido de la moral te impida hacer lo que está bien”
Epigramas de Salvor Hardin, Fundación, de Isaac Asimov



“La casa del Venerable e Inescrutable Coronel era como le llamaban cuando hablaban chino. Venerable a propósito de la perilla, blanca como la flor del cornejo, una marca de credibilidad sin tacha a ojos confucianos. Inescrutable porque se había ido a la tumba sin divulgar el Secreto de las Once Hierbas y Especias”
Descripción retórica del Kentucky Fried Chicken, La Era del Diamante, de Neal Stephenson (Es el libro de agosto, por cierto)


“- Hace unos años […] fuiste víctima de una alucinación luego de ver cierta fotografía llegando a creer que había estado en tus manos. Era una foto como ésta. […]
- ¡Existe!
- No – dijo O’ Brien y luego atravesó con largos pasos la habitación hasta alcanzar la pared de enfrente donde había un agujero de la memoria y levantar la rejilla. El trozo de papel quedó atrapado en el torbellino de aire caliente y desapareció presa de una fugaz llama. O’Brien volvió hacia Winston.
- Cenizas – dijo – Ni aún eso. Sólo polvo. Nunca existió.
- ¡Pero sí que existió! ¡Y existe en la memoria! Lo recuerdo. Y tu también.
- Yo no recuerdo nada.”

Winston siendo “curado”, 1984, de George Orwell


“Los radicales siempre ven las cosas en términos excesivamente simplistas: blanco y negro, bien y mal, ellos y nosotros. Al tratar los asuntos complejos de ese modo, destrozan toda posible aproximación abriendo paso al caos. El arte del buen gobierno, como tú le llamas, es el dominio del caos.
– Nadie puede hacer frente a todas las sorpresas.
– ¿Sorpresas? ¿Quién habla de sorpresas? El caos no es ninguna sorpresa. Posee unas características perfectamente predecibles. En primer lugar, destruye el orden robusteciendo las fuerzas de los extremos.
– ¿No es eso acaso lo que los radicales pretenden? ¿Acaso no intentan trastocar el sistema para hacerse con el poder?
– Eso es lo que ellos creen que están haciendo. En realidad, lo que hacen es crear nuevos extremistas, nuevos radicales, continuando así el viejo proceso.
– ¿Y qué me decís de un radical capaz de comprender una situación compleja, que se presenta haciendo gala de esta actividad?
– Ese no es un radical. Es un rival para el poder.
– ¿Pero qué hay que hacer con él?
– O ganas su colaboración o le matas. Así se origina la lucha por el poder, ya a nivel de manada.
– Si, pero, ¿y los Mesías?
– ¿Los Mesías como mi padre?
Al Duncan le desagrada esta pregunta. Sabe que de un modo muy especial yo soy mi padre. Sabe que puedo hablar con la voz y la personalidad de mi padre, que los recuerdos son precisos, inéditos e ineludibles.
De mala gana, replica:
– Bien… si así lo queréis.
– Duncan, yo soy todos ellos y lo sé. No ha existido jamás un rebelde verdaderamente desinteresado. Todos son unos hipócritas, conscientes de ello o inconscientes, qué más da.”

Diálogo entre el enésimo Duncan Idaho y Leto II, Dios Emperador de Dune, de Frank Herbert. Dejo el diálogo tal como está porque es demasiado bueno para perder algo. Aunque no sé mucho de lo que sigue porque no terminé el libro. Y la imagen, bueno, fue el primer rebelde que se me ocurrió (además de que el Ché está muy quemado).

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Propósito de año nuevo

Mayo 24, 2007
Al momento de empezar esto (22 de Mayo de 2007), faltan siete días para que concluya el mes, y voy muy atrasado con el propósito de Año Nuevo, gracias en parte al sopor general de los primeros días de clases (más todavía en este mes de puentes), y en parte porque vuelvo a tener computadora y el Internet hace estragos conmigo.

No voy a dejar de fumar (no fumo), ni de tomar (no bebo), ni de comer (ídem), ni me metí al gym (aunque debería). No me preocupo mucho por mi persona. En lugar de eso, me hice el propósito de leer un libro por mes, doce en el año. Más o menos eso era lo que leía cuando era más joven. Me di cuenta de que eso era uncool y lo dejé. Luego me enteré de que los videojuegos eran cool y lo sustituí por eso, y luego por el Internet (obviamente, no sé diferenciar los consejos buenos de los malos). Leer doce libros en un año no es nada complicado. Solamente es cuestión de saberlos escoger. Estos son los que he escogido. No les voy a contar nada de la historia de ninguno para que vayan y los busquen.

Enero: Hyperion

Entre mis manías más absurdas está el hacerle caso a las listas de lo que sea. No dejo de ser un nerd. Entre mis defectos más notorios está el ser indeciso, y consumir mi dinero en un abrir y cerrar de ojos. Los tres juntos crean a un ser que caza ofertas de cosas sobresalientes, un buscador de clásicos, un devorador de talentos. Hace tres años tenía una disyuntiva: comprar El juego de Ender o Hyperion. Los dos son libros de ciencia ficción sobresalientes. Decidí según la posición en una lista que vi hace mucho. Me equivoqué. En enero compré Hyperion, y me pregunté cómo había caído en esa trampa. Es un libro muy entretenido, pero está a la mitad.

Febrero: La caída de Hyperion

Como Hyperion estaba partido por la mitad, la elección lógica era conseguir la otra mitad. Creo que era el único ejemplar que quedaba en toda la ciudad, y estaba sepultado en una mesa de una tienda de autoservicio. Como el otro, fue muy entretenido.

Opinión: Con estos dos libros me doy cuenta de que los otakus son nerds con la mente muy débil. La ciencia ficción buena, la que viene en estos libros extraños y únicos, es para los nerds de caché, de los que quiero formar parte. Si lo tuviera que emparejar con un ánime, es como Evangelion, pero en demente. (*****)

Marzo: Las Uvas de la Ira

Hace muchos años leí un fragmento de este libro en un compendio de historia contemporánea. De alguna manera, el nombre se me quedó grabado en la mente, tal vez porque la página que leí era brutal. En mi viaje a Monterrey encontré tres librerías en dos cuadras, y eso para mí, con dinero y sin supervisión, era muy tentador. Entre las repisas encontré este libro, y junto con el libro de abril, fueron mis mejores souvenirs.

Opinión: Es una historia cruda, contada de forma muy sencilla. Es un buen ejemplo de las lecturas que hacía cuando era niño, o sea sin saber qué iba a empezar a leer. Para los morbosos y para los “rojos”.(***)

Abril: Los Hermanos Karamazov

El otro libro que compré en Monterrey es otra de mis compras compulsivas. Una vez lo quise comprar por Internet, pero nunca llegó el pedido y siempre me lo recuerdan aquí en la casa. Otro ejemplo de mis lecturas pasadas: los grandes maestros del siglo XIX, aunque a mis diez – trece años no entendiera ninguna palabra. Lo leí en vacaciones y no tiene más anécdotas

Opinión: Los libros de Dostoievsky son raros. Te trae de acá para allá, te mete en los pensamientos de los personajes, todo parece una pesadilla, o por lo menos, como si te los contara un ser con telepatía. Por eso son difíciles de seguir, aparte de que le gustaba filosofar. Creo que en algún momento lo voy a tener que volver a leer. (****)

Mayo: Ana Karenina

Por alguna razón los kópeks me atraen. Éste lo tenía arrumbado en el ropero porque pensaba que se trataba de un resumen y no del libro real (junto con la mala impresión y traducción, uno de los peligros de cazar ofertas). No quería tener basura en mi ropero, así que lo confronté con una edición a todas luces confiable. Pasó la prueba y empecé a leer.

Opinión: No he terminado, y por eso no puedo dar una opinión sin contar la historia, cosa que no voy a hacer. Lo único que puedo decir es que es más fácil que Dostoievsky, y que la trama está muy bien hecha, pero eso es obvio, estos tipos tienen monumentos en su honor y los que saben les dedican escritos sobre la forma en que acomodan las palabras.

Junio: ¿?

Faltan siete días para fin de mes y no tengo dinero para el libro de junio, así que voy a tener que agarrar uno de los que no acabé de leer, que no son pocos. ¿Crimen y Castigo? ¿Adiós a las Armas? ¿Ulises (noooooo!)? Quién sabe. Por lo pronto, debo de ir juntando para el de julio, y pedir/comprar algo realmente especial en agosto (mi cumpleaños es el 11). Luego pongo los libros que más me han gustado, idea cortesía de T3mo.